Hoy, mis apreciados lectores, nos remontaremos al 1961, a Inglaterra, cuando nació la hija menor de John Spencer, VIII y Frances Ruth Burke Roche, la cual llamarían Diana Frances Spencer, conocida internacionalmente como Lady Di.
El 29 de julio de 1981 contrajo matrimonio en la Catedral de San Pablo de Londres con el príncipe Carlos de Gales. Todas las casas reales asistieron al enlace con la excepción del rey español Juan Carlos I, que declinó la invitación ya que el viaje de novios de la pareja incluía una escala en Gibraltar. Tras el matrimonio, Lady Diana se convertiría en Su Alteza Real la princesa de Gales, se hizo muy popular tanto por sus colaboraciones en obras humanitarias como por su imagen muy carismática.
Fue perseguida por la prensa e imitada por muchos incluso en su estilo
de peinado.
La relación con su esposo empezó a resquebrajarse a fines de la década de los 80 en forma pública y finalmente a inicio de los años 90 el distanciamiento entre ambos cónyuges era evidente. La "prensa amarilla"
aprovechó ampliamente la situación para realzar a una solitaria y
rebelde Lady Di y dejar al príncipe de Gales como un ser aburrido sujeto
a las rígidas costumbres monárquicas frente a la opinión pública.
Los príncipes de Gales tuvieron dos hijos: los príncipes William y Harry.
Diana les inculcó valores y realizó actividades con ellos que nunca se
habían dado dentro de la monarquía, ya que su deseo era que tuvieran una
infancia normal pese a su condición, llevó a sus hijos a restaurantes
de comida rápida o a parques temáticos, del mismo modo que realizaron
visitas a centros de enfermos de sida y albergues de necesitados para
que vieran de primera mano la situación de los más desfavorecidos.
En 28 de agosto de 1996, Diana se separó oficialmente de su marido, convirtiéndose en la única princesa no real de la historia del Reino Unido; sin embargo pudo mantener su residencia en el palacio de Kensington, donde vivía con sus hijos. Su intención era mantener una buena relación con la Familia Real Británica por el bien de sus dos hijos, además después del divorcio Diana tuvo que devolver a la Reina la conocida como Tiara de los enamorados de Cambridge, un regalo de la Reina a la princesa como regalo de bodas y que solía
usar en muchas ocasiones. Desde aquel entonces Diana se convirtió en una
mujer libre, proyectando una imagen aún más carismática, cercana y
volcada en proyectos solidarios. Diana prestó su imagen pública a
diferentes organismos humanitarios y apareció en multitud de actos en
favor de los sectores más marginados de la sociedad. Por aquel entonces
ya era considerada un icono de moda y elegancia a nivel internacional.
El 31 de agosto de 1997 falleció como consecuencia de un accidente automovilístico en el interior del Túnel de l'Alma, en la margen norte del río Sena en la ciudad de París, Francia. Junto a ella fallecieron también, su compañero Dodi Al-Fayed y el conductor del automóvil Henry Paul. El único sobreviviente del terrible accidente fue el guardaespaldas de Al-Fayed, Trevor Rees-Jones, el único que tenía puesto el cinturón de seguridad.
Mohamed Al-Fayed, padre de Dodi y dueño del Hotel Ritz Paris, ha dedicado varios años de su vida intentando comprobar una posible conspiración
por parte de la Familia Real Británica y el Servicio Secreto Británico.
Sin embargo, investigaciones que se llevaron a cabo en Francia no
dieron muestra alguna de tal conspiración. Posteriormente, la Operación
Paget, investigaciones realizadas por la Policía Metropolitana
londinense, acerca de la muerte de Diana de Gales y Dodi Al-Fayed,
llevada a cabo en el 2006, concluyó que la teoría de una conspiración
suscitada por Fayed no tenían base en la que apoyarse y que éstas debían
ser descartadas.
Aunque inicialmente, la Familia Real se negaba a darle a Diana un
funeral de Estado, las muestras de afecto y dolor por parte del pueblo
británico obligaron a Buckingham
a tomar una decisión al respecto. Su protocolo es muy estricto y los
funerales con exequias de Estado están reservados a miembros de la casa
real con rangos de majestad y a relevantes gobernantes del país, en el
protocolo también existe un tipo de funeral llamado funeral real
reservado a miembros de la casa real con rangos de alteza real, entonces
la princesa tampoco calificaba en este funeral, de modo que como no
existía en su protocolo referencia alguna de una princesa del Reino
Unido divorciada y madre del segundo y tercero en la línea de sucesión
al Trono, hubo que acuñar un nuevo término para las honras fúnebres de
Diana: "Un entierro único para una persona única". Así lo definió un
portavoz de la Familia Real más de 24 horas después del accidente. Cabe
destacar que el día que se dio la sentencia de divorcio de los príncipes
de Gales se estableció que la princesa perdería el tratamiento de
Alteza Real pero conservaría el título de princesa de Gales, lo que
significa que ella seguía siendo una princesa Británica y un miembro de
la familia real por ser la madre del segundo y tercero en línea al trono
británico.
El cuerpo fue trasladado un martes 2 de septiembre a Londres
desde la capital francesa a la vez que miles de ciudadanos anónimos
habían depositado ramos de flores y cartas de condolencia en las verjas
del Palacio de Buckingham. A su llegada fue trasladado a la Capilla Real
del Palacio de Saint James, residencia oficial del príncipe de Gales
donde se habilitaron cuatro libros para que todo aquel que quisiera
pudiera transmitir su mensaje de apoyo a la familia Spencer. El ataúd
permaneció cerrado en todo momento pues todos los allegados a Lady Diana
quisieron que se la recordara como la princesa glamorosa que fue. Hasta
el sábado 6 de septiembre, fecha oficial del funeral de Estado, se decretó luto nacional y las banderas de todo el país ondearon a media asta.