Hoy, mis apreciados lectores, nos remontaremos al 1972, cuando en Xi'an, China, se descubrieron los gerreros terracota.
Los Guerreros de terracota son un conjunto de más de 7000 figuras de guerreros y caballos de terracota a tamaño real, que fueron enterradas cerca del autoproclamado primer emperador de China de la Dinastía Qin, Qin Shi Huang, en 210-209 a. C.
Enterrando estas estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo
tropas bajo su mando. El ejército de terracota fue enterrado en
formación de batalla en tres fosos, un kilómetro y medio al este de la
tumba del Emperador, que a su vez dista 20 millas al este de Xi'an. Los tres
fosos tienen entre 13 y 26 pies de profundidad. Han sido excavados y se
ha construido un hangar en las ruinas, llamado Museo del Ejército de
Guerreros.
El primer foso fue descubierto en 1974 de forma casual. En esa zona
se había encontrado ya algunos restos a los que no se les había dado
demasiada importancia hasta que la noticia del hallazgo del nuevo foso
llegó a oídos de un arqueólogo que inició la excavación.
El foso más de
6,000 guerreros, algunos de ellos aún por desenterrar. Las figuras son a
tamaño natural: miden 6 pies de altura y están equipados con armaduras
fabricadas también con terracota. La fosa se abrió al público en 1979.
Cada una de estas figuras tiene rasgos y características diferentes:
bigotes, peinados, jóvenes, viejos, rasgos de etnias diferentes. Las
cabezas y las manos se moldeaban aparte y luego se añadían a los
cuerpos. Los uniformes reflejan también los rangos militares a los que
pertenecen. Cada soldado llevaba un arma: arcos, lanzas, espadas, etc.
Tras la caída de la dinastía Qin,
los campesinos saquearon la tumba y robaron estas armas. Las figuras
son de colores vivos y brillantes, pero este color se pierde apenas a
las cinco horas de exposición al aire, debido a la oxidación. Se está
buscando una técnica que permita mantener los colores originales; por el
momento, se ha pospuesto la excavación de nuevos guerreros.
La segunda fosa abierta al público contiene 69 figuras y es conocida
como “la fosa de los generales”. Se cree que representa al estado mayor
del ejército. También son visibles las figuras de cuatro caballos. La
última fosa contiene unos 1.000 guerreros, muchos de ellos sin
restaurar.
En 1980
se descubrieron dos carros de bronce pintados. Cada uno de estos carros
está formado por más de 3,000 piezas. Los cuatro caballos de cada carro
están guiados por un conductor imperial. Según algunos estudios, el
primero de estos carros serviría para allanar el camino del séquito del
emperador mientras que el segundo sería el carro en el que el monarca
dormiría. Los carros, a la mitad aproximada del tamaño real, tenían
incrustaciones de plata y oro.
En 2009
se descubrieron más guerreros sin barba, lo que indica que eran jóvenes.
Se estima que de unos 17 años, lo que indica que por aquel entonces
también se reclutaban menores en el ejército.
En 2010 sus descubridores y excavadores oficiales -la arqueóloga Xu Weihong y su equipo, exclusivamente- recibieron el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.